El agua de la ducha te daña el pelo y la piel cada día
El primer paso para tener una piel más sana y un pelo más brillante empieza en la ducha.
Cloro
Arranca el manto ácido de tu piel y asfixia el folículo capilar.
Cal
Se incrusta en tu pelo y tus poros, bloqueando lo que te aplicas después.
Metales pesados
Se acumulan en tu piel y causan inflamación celular.
Óxido de tuberías
El "sedimento invisible" que se queda en tu pelo y tu piel cada día.